
Convertimos la adversidad en un punto de partida. Porque cuando llegaron crisis como la tragedia del Volcán y la pandemia que paralizó al mundo, no nos quedamos esperando respuestas de afuera. Actuamos, reconstruimos, reequipamos, reparamos condiciones de vida preexistentes y, por supuesto, protegimos a nuestra gente. Desde el barro y el dolor, hasta el refuerzo del sistema de salud y las áreas críticas del Estado, cada decisión fue una muestra de coraje institucional y amor por esta tierra.
Viejos problemas quedaron al desnudo y los resolvimos, reforzando el concepto de estado presente cuando más se necesita. Redoblamos los esfuerzos ante lo imprevisto. La provincia salió adelante, dio contención y respuestas concretas. Mientras el Estado comandaba, el resto de las fuerzas vivas intervinieron con un compromiso nunca visto, gracias a una inversión inédita y en un Jujuy que venía décadas atrasado en materia de inversión pública.